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Informe
semestral de derechos humanos : Baja número de presos, pero aumenta la
represión.
Texto de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.
Jueves 6 de julio del 2006
PRESOS O PROCESADOS POR MOTIVOS POLÍTICOS
1.- Al documentar los casos de al menos 316 presos o procesados de esta
categoría se confirma que el Gobierno de Cuba tiene el primer lugar
mundial en cifras relativas y el
primer lugar absoluto, en buena parte del mundo, por el número de presos
por los llamados "delitos contra el Estado" u otros de implicación
política.
Cuba: Alto número de prisioneros políticos refleja la desfavorable
situación de derechos civiles y políticos que persiste en el país.
A propósito de la presentación, en el día de hoy, de nuestra más reciente
Lista Parcial de Condenados o Procesados por Motivos Políticos, deseamos
subrayar ciertos aspectos que
permiten tener una idea acerca de la situación negativa que persiste en
Cuba en cuanto a la mayoría de los derechos fundamentales de la persona
humana, a partir de la definición
de los mismos en la Declaración Universal de Derechos Humanos.
PRESOS O PROCESADOS POR MOTIVOS POLÍTICOS
1.- Al documentar los casos de al menos 316 presos o procesados de esta
categoría se confirma que el Gobierno de Cuba tiene el primer lugar
mundial en cifras relativas y el
primer lugar absoluto, en buena parte del mundo, por el número de presos
por los llamados "delitos contra el Estado" u otros de implicación
política.
2.- En los últimos seis meses el número de casos documentados descendió de
333 a 316 sancionados o procesados, lo cual constituye una diferencia
estadística irrelevante al
mantenerse el total de presos o procesados por motivaciones políticas
directas o indirectas por encima de los tres centenares, lo cual resulta
inexplicable si tomamos en cuenta
que Cuba es, debido a la enorme capacidad de control social del régimen
totalitario, uno de los países de menor violencia política del mundo y las
libertades de opinión, expresión,
asociación o manifestación pacíficas que signifiquen críticas contra el
Gobierno o acciones de autodefensa social están expresamente
criminalizadas en el Código Penal y quienes
traten de ejercerlas son duramente reprimidos por una poderosa
maquinaria policial cuyo tamaño aumenta de manera incesante.
PRISIONEROS DE CONCIENCIA
3.- Amnistía Internacional reconoce a 81 presos cubanos como Prisioneros
de Conciencia, al tiempo que nuestra Comisión está proponiendo a otros 20
opositores encarcelados para que sean igualmente adoptados por dicha
prestigiosa organización, quien otorga esa calificación luego de una
rigurosa valoración.
En cualquier caso, resulta muy inquietante que el Gobierno de Cuba sigue
teniendo el mayor número de presos de conciencia adoptados a escala
mundial.
De los 81 prisioneros de conciencia adoptados, hay 12 que se encuentran
bajo una precaria "Licencia extra penal" por motivos calificados de salud,
lo cual constituye un permiso
temporal para que permanezcan fuera de las prisiones pero sujetos a
las altas condenas impuestas y expuestos a ser regresados a las cárceles
en cualquier momento sobre la base
de una simple decisión de la policía política secreta.
CAMBIO EN LAS TÁCTICAS DE REPRESIÓN POLÍTICA
4.- Las variables estadísticas que utilizamos indican una ligera
disminución en el número de casos documentados de prisioneros políticos en
los últimos seis meses (de 333 a 316). En nuestra opinión esto
significa la consecuencia cuantitativa de lo que parece ser un cambio en
las formas de represión política.
Es muy posible que, debido al impacto negativo, en términos de opinión
pública, del alto número de presos políticos que ha caracterizado al
Gobierno de Cuba durante décadas, este
pudiera estar tratando de disminuir el total de prisioneros políticos
recurriendo a otros procedimientos de intimidación y represión contra los
disidentes, evitando en lo posible, la
aplicación de más condenas por motivaciones políticas.
Entre esos procedimientos alternativos de intimidación y represión
políticas que han sido muy frecuentes en los últimos meses podemos
mencionar, entre otros, los siguientes:
* Actos de repudio
* Agresiones físicas selectivas
* Detenciones arbitrarias de corta duración
* Expulsión de los empleos
* Allanamientos de domicilio
* Incautación de libros y otros medios de trabajo
(incluyendo papelería, ordenadores, cámaras fotográficas,
equipos de fax, etc.)
* Entrega de "actas de advertencia" policiale
* Amenazas contra los opositores incluyendo posibles
represalias contra familiares inocentes
* Prohibiciones sistemáticas de viajes dentro del país o
hacia el extranjero
5.- Respecto a esta apreciación resulta muy elocuente lo reflejado en el
Anexo II del informe que contiene los nombres de 47 disidentes pacíficos
encarcelados durante los últimos 12
meses, de los cuales 35 fueron internados en el segundo semestre de 2005 y
12 lo fueron en el primer semestre de 2006.
EL SISTEMA CARCELARIO
6.- Hasta la fecha, el Gobierno de Cuba no ha hecho nada efectivo para
mejorar las duras condiciones de internamiento en el desproporcionado
sistema carcelario que ha estructurado
en nuestro país (funcionan entre 200 y 250 prisiones y campos de trabajo).
El Gobierno de Cuba se niega a ofrecer cifras creíbles acerca de la
población penal en su conjunto que estimamos, de manera extraoficial,
entre 80.000 y 100.000 internos, la inmensa
mayoría por los llamados delitos comunes.
En Cuba no existen campos de exterminio pero en el sistema de prisiones y
cárceles del país continúan predominando condiciones crueles, inhumanas y
degradantes de internamiento,
debido al hacinamiento por sobrepoblación (principalmente en las prisiones
de alta seguridad, que son más de cincuenta) que obliga a muchos presos a
dormir en el suelo; la alimentación
es insuficiente y en pésimas condiciones sanitarias y el agua de beber
está contaminada, todo lo cual mantiene sufriendo a la población penal de
verdaderas pandemias de parasitosis y
diversas enfermedades gastrointestinales al tiempo que apreciamos un
aumento alarmante de los casos de tuberculosis y VIH-SIDA.
7.- El sistema carcelario de Cuba es un submundo infernal en el que
también impera la brutalidad de los carceleros en medio de una casi
absoluta impunidad.
Es raro el día en que no se reportan brutales golpizas y otros maltratos
físicos y morales que sufren los presos a manos de los guardianes
militares.
8.- Decía Fedor Dostovieski que para saber como es un país bastaba con
mirar dentro de sus prisiones.
Esta afirmación es desoladoramente válida también en el caso de Cuba.
Tal vez esto explica por qué el Gobierno de Cuba no permite que
observadores independientes, nacionales o internacionales, puedan mirar
dentro de nuestro propio GULAG : el gobierno de
la isla tiene mucho que ocultar.
9.- La situación en el sistema carcelario de Cuba refleja, de manera
elocuente, la desfavorable situación que reina en nuestro país en relación
con todos los derechos civiles, políticos y económicos, por cuanto cada
uno de ellos es vulnerado de manera negativamente minuciosa.
Entre esos derechos se incluyen aquellos que consagran las libertades de
opinión, expresión, asociación, manifestación, prensa, movimiento de las
personas e información, entre otros,
así como el derecho al debido proceso y a la seguridad jurídica de las
personas.
El casi absoluto monopolio de la propiedad estatal en todos los sectores y
ramas de la economía nacional eclipsa o condiciona los derechos económicos
hasta el punto que puede
afirmarse que en Cuba no existe libertad para trabajar fuera de la tutela
prohibicionista y explotadora del Estado.
10- En cuanto a los derechos sociales y culturales se mantiene el cuadro
general de las últimas décadas caracterizado por la prestación
generalizada de servicios básicos de salud y
educación públicas, de manera análoga a como se dispensaban, por ejemplo,
bajo el régimen totalitario de Bulgaria, en el pasado, o los que se
prestan actualmente en Corea del Norte.
La propaganda oficial se encarga de magnificar estos componentes de la
realidad nacional a pesar de las visibles carencias en cuanto a medicinas
y material escolar. Para no extender nuestro análisis en este campo,
subrayamos que es muy difícil hablar de derechos culturales y, en
general, de otros derechos fundamentales en un país donde sigue en pié la
consigna de que "LAS UNIVERSIDADES SON PARA LOS REVOLUCIONARIOS", es decir,
para los que no expresan su desacuerdo con el gobierno, lo cual impone un
inaceptable y
primitivo fundamentalismo ideológico.
En Cuba se mantiene la prohibición de acceso a la televisión vía satélite,
salvo en el caso de extranjeros y una minoría de funcionarios
gubernamentales, y aquellos ciudadanos que logran
acceder a ese servicio en forma clandestina son objeto de una tenaz
persecución por parte de los cuerpos policiales quienes comúnmente les
imponen severas multas y confiscaciones.
Una situación análoga ocurre en cuanto al acceso a la Internet; Cuba es el
único país de las Américas y uno de los pocos en todo el mundo donde el
ciudadano común, es decir, la
inmensa mayoría de la población, no puede acceder a la Internet.
El gobierno alega que esto se debe a las sanciones unilaterales de los
Estados Unidos pero, en nuestra opinión, este argumento es poco
satisfactorio.
11- Entre 40 y 50 personas condenadas o expuestas a la pena máxima
permanecen en los corredores de la muerte de diez de las cincuenta
prisiones de máxima seguridad existentes en
Cuba.
Es evidente que el Gobierno de Cuba mantiene en vigor la pena de muerte
por fusilamiento con la inaceptable finalidad de dar escarmientos o
disuadir en relación con delitos graves, al
tiempo que tales objetivos están descartados por el mundo civilizado
debido a su ineficacia.
LA PRÓXIMA CUMBRE DE PAÍSES NO ALINEADOS
12- Nuestra Comisión no espera ningún impacto positivo en cuanto a la
situación de los derechos humanos en Cuba como resultado de esa reunión de
alto nivel toda vez que el tema de
los derechos humanos, en su significado integral e indivisible, nunca ha
sido una prioridad para los estadistas que asisten a esas reuniones, al
tiempo que muchos de ellos han sido verdaderos liberticidas y han cometido
(o permitido que se cometan) gravísimos crímenes contra sus pueblos.
Estamos a varios meses de la celebración de dicha cumbre y ya estamos
recibiendo señales que pudieran indicar la decisión del gobierno de "apretar
aún más las tuercas" en términos de
represión preventiva con vistas a evitar cualquier incidente o expresión
de efervescencia social en los días de la citada cumbre.
Estas señales se refieren a citaciones policiales, a veces en forma
colectiva, para "advertir" a personas a quienes se atribuye índices de
peligrosidad social, con eventuales
fichajes policiales, toma de fotos y huellas dactilares, etc.
No excluimos un aumento puntual y notorio de la represión política y
social durante los próximos meses.
LOS DERECHOS HUMANOS EN CUBA Y EL CONTEXTO INTERNACIONAL
13- El Gobierno de Cuba sigue diciendo que es "el más democrático del
mundo" y que ningún otro gobierno del planeta respeta más los derechos
humanos que el de Cuba. Estas
afirmaciones meramente ideológicas e infundadas solamente sirven para
alimentar la autocomplacencia y el inmovilismo de una forma totalitaria de
gobierno que cierra los ojos y los
oídos ante las grandes corrientes modernizadoras que transforman, de
manera incesante e indetenible, al mundo de hoy.
En su discurso ante la sesión inaugural del Consejo de Derechos Humanos de
la ONU, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba repitió la misma
retórica crispada y
refractaria a toda forma de escrutinio internacional en materia de
derechos humanos.
Dicha retórica es coherente con el rechazo del Gobierno de Cuba a la
cooperación y la asistencia que ofrecen la Cruz Roja Internacional y otros
organismos humanitarios para que el
gobierno de la Isla, de una manera independiente y soberana, inicie un
proceso de transformaciones modernizadoras que mejore real y visiblemente
la situación de todos los derechos esenciales de la persona humana.
A menos que ocurra un milagro, la comunidad internacional debe prepararse,
al menos a corto plazo, para seguir recibiendo solamente malas noticias en
cuanto a la situación de derechos
civiles, políticos y económicos en Cuba.
La Habana, 5 de julio de 2006
-Carlos J. Menéndez Cervera
Observador de Derechos Humanos
-Elizardo Sánchez Santa Cruz
Observador de Derechos Humanos
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