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La Industria de los Hidrocarburos en Venezuela:

Una concepción de Trapicheo para el siglo XXI.

Horacio F. Medina Herrera

Quiera Dios que el pueblo venezolano,

este pueblo que camina sobre millones,
no tenga que encaminarse un día al
histórico puente de las tristezas finales,
con un papelito en el bolsillo que diga:
“Adiós petróleo”.
                                 Andrés Eloy Blanco
                       Artículo de prensa, 1945.
 
Paradójicamente, mientras por un lado, se hace cada vez más factible imaginar una nueva economía energética y por tanto, en prácticamente todo el mundo, las estrategias diplomáticas, económicas y militares de casi todas las naciones siguen siendo determinadas por un objetivo primordial y sacrosanto: mantener el acceso ininterrumpido a unas existencias de energía constantes; en Venezuela, por lo contrario, el teniente coronel Chávez Frías que usurpa el poder desde el 15 de agosto de 2004, se empeña en desmantelar la Industria Venezolana de los Hidrocarburos, para lo cual, dicho sea de paso, ya destruyó a su principal empresa, la cual conocimos, en el pasado reciente, como Petróleos de Venezuela y que hoy dejó paso, a la nueva Petróleos de Cubazuela.
 
Ciertamente, con base en lo anterior, vemos en el mundo entero, incluyendo a China y a Cuba, con muy contadas excepciones, entre las cuales esta Venezuela, un despliegue de actividades en busca de hidrocarburos, lo cual resulta obvio, puesto que los hidrocarburos no pueden producirse sin ser antes descubiertos, y dado que, por una parte, el mundo dista todavía, a pesar de los grandes esfuerzos que se realizan, de contar con fuentes de  energía alternativas confiables, accesibles y económicas con base continua y que, por la otra, la demanda no podrá hacer otra cosa que aumentar, tanto que, por ejemplo, la demanda de la electricidad podría ser un 70% mayor que la actual, la mayor parte de la generada en centrales alimentadas por gas y carbón, no podemos concluir otra cosa que esperar una mayor presión sobre la economía energética de hidrocarburos. Por tanto, en función de la reducción de emisiones de CO2, la búsqueda y desarrollo del gas será prioritario para el mundo.
 
Como consecuencia de lo expuesto, vemos inversiones cuantiosas en diversas partes del planeta, en Arabia Saudita por ejemplo, para el desarrollo de grandes complejos de refinación y petroquímica, apoyados en una gran campaña de exploración y desarrollo principalmente por  gas. En lugares tan diversos como Qatar, Trinidad, India, Liberia, Argelia, Guinea Ecuatorial, Australia, baja California, Turkmenistán, compañías energéticas, de servicios y gobiernos están invirtiendo cientos de miles de millones de dólares en infraestructura para el desarrollo del gas  y su industrialización, proyectos de Gas Natural Licuado, Re-gasificación, etc., todo para responder a la demanda energética. Vemos también, los extraordinarios esfuerzos que hace Canadá para desarrollar e industrializar sus arenas bituminosas a cielo abierto y los desarrollos en el Mar Caspio.
De igual modo, cerca de nosotros Brasil busca, a corto plazo, su independencia energética y trata de convertirse en un exportador neto de crudo a los Estados Unidos. Para ello, esta explorando en las aguas profundas de su plataforma continental, en la Costa Oeste de África, en el Golfo de México y adquiriendo refinerías dentro de los Estados Unidos, justo el país de donde, el régimen que ejerce el poder en nuestro ex-país, quiere salir.
 
Mientras esto sucede alrededor del mundo, en Venezuela, una desgracia de atraso y destrucción que se mantiene en el ejercicio ilegitimo del poder, se ha empeñado en destruir todo lo existente, todas las instituciones, organizaciones y  la lógica social del venezolano. Por supuesto como ya lo acotamos, no podía quedar fuera nuestra Industria de los Hidrocarburos, su destrucción, tal como esta concebida, se hace imprescindible para el desarrollo del socialismo del siglo XXI.
 
Estamos claros que esta soldadesca ya sepultó a Petróleos de Venezuela y ahora se empeña en transformar una Industria de gran proyección, de alta tecnología, de grandes mercados y de futuro en una industria basada en la concepción del trapicheo, del trueque o como bien lo afirma el economista José Guerra, en la destrucción del concepto precio de mercado e instaurar el intercambio basado en valores iguales. Lo peor es que aun cuando para muchos esto es imposible, el proyecto continuará avanzando inexorablemente, a menos que sea detenido con determinación y firmeza. Basta con examinar, por ejemplo, el paso de los Convenios Operativos a Empresas Mixtas, presentado de un modo fraudulento como el rescate de la soberanía, cuando en realidad se entregó entre un 25% y 40% de participación en el negocio, a unas empresas que no tenían participación ni propiedad, ya que solo eran operadoras. Pero cínicamente se habla de rescate de soberanía, a corto plazo veremos ya, la reducción de la producción procedente de esos campos, luego la desinversión y a mediano plazo su pase a la marginalidad.
Del mismo modo un cooperativismo mal entendido y peor instrumentado, bajo la visión populista y sesgada, pone en grave riesgo la distribución de combustibles y todo el sistema de mantenimiento. La destrucción avanza al paso que los destructores marcan. Sobran los ejemplos.
 
Por otro lado, tenemos ahora una empresa, Petróleos de Cubazuela que esta siendo usada para ejercer el más perverso chantaje político, haciendo uso de un recurso fundamental como los hidrocarburos y sus derivados, “de todos los venezolanos”, para garantizar un apoyo internacional a todas sus intensiones de expansión, escondiendo esta aberrante práctica política, verdaderamente imperialista, bajo el falso manto de la integración y la solidaridad con un despliegue de cinismo y desvergüenza, de impunidad y perversión.
 
El teniente coronel asumió el poder hace ya casi OCHO AÑOS. Desde el principio ofreció, por ejemplo, la construcción de varias refinerías en el país, basadas en el eje Orinoco-Apure. “Refinación Nacional”, para ir contra la red de refinación internacional que mantenía PDVSA en el Caribe, Estados Unidos y Europa. Con el paso del tiempo, 1999-2006, la soldadesca que desgobierna el país no ha construido una sola refinería en Venezuela.
 
Por lo contrario ha destruido mas del 40% de la capacidad de refinación nacional; no sabemos cual es nuestra realidad (¿vendimos, cedimos, regalamos, donamos, mantenemos?) en nuestro sistema de refinación en Europa, nadie informa. Estamos vendiendo nuestra participación en refinerías y estaciones de servicio en los Estados Unidos, el mercado Premium del mundo y el de más alto retorno, vale decir estamos saliendo de Citgo. Pero por otro lado, estamos comprando redes de estaciones de servicio en Argentina y Brasil de muy dudosa rentabilidad. Entregamos diesel a Bolivia y ofrecemos operar y ampliar, su industria del gas. Estamos comprando y/o invirtiendo en refinerías en Brasil, Uruguay y Paraguay. Ofrecemos refinar crudos ecuatorianos cuando tenemos una infraestructura en crisis. Ofrecemos la ampliación de la refinería de Kingston en Jamaica, asfaltamos carreteras y aeropuertos en República Dominicana.
Ademas, estamos invirtiendo para reactivar en Cuba una refinería que no puede ser calificada de otra manera que como una chatarra tecnológica y operativamente.
 
 
Ofrecemos construir una nueva Refinería en Panamá, solo para avivar el fuego de la disputa con Guatemala, sobre la sede de la nueva refinería de Centro América, en otro ejemplo desestabilizador. En fin, los proyectos externos no tienen límites de dinero, pero en Venezuela ningún proyecto importante esta en ejecución.
 
Por otro lado, se esgrime cínicamente la tesis de la solidaridad, vale preguntarse si  podemos calificar como solidaridad, por ejemplo, el suministro de asfalto a la alcaldía de Managua, ¿es que solo hay pobres en Managua, no los hay en León, en Granada, en Masaya? ¿No hay pobres en El Salvador?, ¿en Honduras? ¿en Costa Rica? ¿en Guatemala?. ¿Se descubrieron los pobres de Haití después de la elecciones recientes? ¿Aparecieron los pobres y las necesidades de la población indígena de Bolivia luego de la victoria de Evo Morales, meses antes no existían? ¿No existen en Perú? ¿Solidaridad políticamente selectiva?
¿Hasta cuando tanto engaño, tanto cinismo?
 
Parece ser que solamente un pequeño grupo de venezolanos se percata del despilfarro y del saqueo del cual esta siendo objeto la Nación, o sera talvez que el síndrome del Avestruz como practica se adueño de la voluntad nacional. Pronto veremos y quizas para muchos con naturalidad, las cuentas de Petróleos de Cubanuela, reflejando sus exportaciones de un millón de barriles y sus ingresos de  20 mil toneladas de bananas, 100 mil toneladas de nuez moscada, 100 mil quintales de hojas de coca, 5 mil cabezas de “vaquillas”, 200 mil frascos de picante caribeño, 40 mil cubanos, 5 mil kilos de queso, etc., etc., etc.  Tal vez para muchos esto sea motivo interesante para hacer chistes de red, acompañada de las frases muy conocidas de “no vale, yo no creo”, “eso no puede ser”, “imagínate”, etc.
 
Entre tanto, el modelo avanza y se instala destruyendo la lógica social del venezolano, hasta lograr que su preocupación por sobrevivir ahogue o anule cualquier otro tipo de iniciativa o preocupación por lo que sucede a su alrededor.
 
Ya muchos se preguntan que nos traerá el teniente coronel Chávez Frías de los países de África, Irán y Corea del Norte, que nuevo trueque se planteará a la industria del trapicheo.
 
¿Se continuará percibiendo la actual política petrolera, la entrega continuada de nuestra soberanía y el amplio saqueo de nuestros recursos esto como algo “excesivamente normal”?
 
“No hay peor tiranía que la ejercida al amparo de las leyes y bajo la
apariencia de la legalidad”.
CHARLES MONTESQUIEU (1689 - 1755).