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La duración de la relación sexual
Paulina Zúñiga Z.
Psicóloga

 

La relación sexual, comienza, generalmente con besos, caricias, los juegos precoitales, juegos que  son una parte trascendental en la relación sexual.

 

En un estudio publicado por Masters y Johnson, se menciona que para que una pareja se entregue sin ser el tiempo un factor negativo, nada menos de una hora será satisfactorio, en esto considerando las etapas anteriores al coito propiamente como tal.

 

En el otro extremo, tenemos un  estudio realizado en el Japón, en el que se pretendía medir cuanto tiempo tardaba el hombre en eyacular. En este estudio  participaron

varios cientos de varones. Se realizó en un laboratorio, se pedía al hombre que se tumbara en una camilla y, detrás de una mampara, estaba una chica a quien él no podía ver. Ella lo masturbaba y se medía el tiempo que tardaba en eyacular. El tiempo promedio que necesitaron para eyacular fue de un minuto y medio.

 

Recientemente, la revista 'Men`s Health' publicaba los resultados de una encuesta realizada entre 40.000 lectores de 42 países distintos. Entre otras cuestiones, se investigó el tiempo invertido en las relaciones sexuales considerando desde el inicio de los  juegos sexuales hasta el clímax. Según los datos obtenidos, los mexicanos son quienes más aguantan en la cama. El tiempo promedio que invertirían  los mexicanos en sus relaciones sexuales es de 23 minutos. Los españoles fueron los terceros en este apartado al emplear una media de 22,3 minutos. La media mundial es de 19,16 minutos.

 

¿Es esto lo más deseable, en la relación sexual?

 

Culturas como la oriental, hinduismo, taoísmo, han tratado la sexualidad desde mucho antes de la era cristiana.  La sexualidad es y era para oriente no sólo una forma de obtener placer sino, estaba  relacionada también a la salud,  la belleza y  la longevidad.

 

El taoísmo, por ejemplo,  comprende que la sexualidad y el amor son necesarios para la salud física y mental, pues son como todo, parte de la naturaleza. La sexualidad quedó entonces, desprovista de su malicia, pecado, culpa o represión, buscándose entonces un disfrute pleno de ella, haciéndola en si un arte, y un proceso de goce en el que el ideal es disfrutar el máximo de tiempo posible.

 

Los puntos más importantes en los que la sexualidad, desde el punto de vista del Tao, difieren del acercamiento a la sexualidad occidental, son la regulación de la eyaculación, por lo tanto hacer de la unión sexual una vivencia muchísimo más duradera e intensa,  la satisfacción plena de la mujer, y la diferencia entre orgasmo masculino y eyaculación.

 

El éxtasis total, es deseable, pues por medio de este se logra una armonía total.  Los placeres son entonces, el camino para la unión cósmica con el universo.